No...Una palabra curiosa...¿no te parece? Normalmente la usamos a diario..."no, no, no"...pero nunca nos damos cuenta de las consecuencias que puede llegar a tener.
La decimos sin pensar, sin saber que un "NO" en un determinado momento puede llegar a romper un corazón, desvanecer un sueño, provocar un llanto...Vivimos en una sociedad en la que los "si" están desapareciendo...no hagas que se extingan.
Y no, no te estoy pidiendo que digas si a todo, simplemente que pienses un poco antes de decir "no"... Quien sabe cuántas sonrisas puedes sacar diciendo si en un determinado momento...
sábado, 31 de diciembre de 2011
martes, 27 de diciembre de 2011
Estoy harta...
Estoy harta, demasiado. Harta de que os burléis de mi a cada cosa que hago; harta de que os riáis o paséis de mi en los momentos en que necesito vuestro apoyo. Que las palabras "vamos a hablar" no es solo que me cuentes tus problemas...yo también tengo ¿sabes? Ah, no es imposible, en cuanto cuento alguno de ellos comenzáis a juzgarme...y no puedo soportarlo.
¿Sabéis quién está al tanto de todos mis problemas? NADIE. Y estoy hablando precisamente de esos problemas que necesito hablar...
¿Sabéis quién ha estado siempre ahí, animándome a seguir? LA MÚSICA. Por eso le debo tantísimo...
lunes, 26 de diciembre de 2011
R. 11. Dos meses después
Pasaron dos meses desde que llegué a la casa de la familia Raven. Desde entonces no había ocurrido nada interesante; una vez a la semana iba con Jeremy a North Town a por provisiones…era increíble ver como el invierno se iba desvaneciendo poco a poco.
Mis sueños tampoco cambiaron, seguía soñando que me encontraba en una habitación blanca, sentada con las piernas cruzadas en una esquina sin poder moverme. De vez en cuando oía a alguien que intentaba hablarme, pero en ese instante me despertaba. Quería contárselo a alguien, pero no quería preocupar a los señores Raven…y Jeremy…Jeremy estaba muy raro últimamente. Un día es la persona más dulce del mundo, y de pronto, se convierte en un idiota…estaba como deprimido, y a todo contestaba mal. No puedo negar que, a pesar de su comportamiento, comenzaba a sentir algo por él. No sabía el que, pero cada vez que lo veía sonreír podía sentir como el corazón hacía un intento en vano por salir de mi pecho…como mis ojos brillaban más al verme reflejada en los suyos…
De pronto llamaron a mi habitación, era Jeremy, llevaba un rato esperándome para ir a North Town. Me acabé de vestir rápidamente y salí.
Fuera estaba nevando. Y pude ver la cara de preocupación en la cara de Matt mientras le pedía a su hijo que tuviera cuidado. Jeremy asintió y caminó en silencio hasta la furgoneta.
Durante el camino pude notar a Jeremy un poco distraído.
-¿Qué te pasa? – susurré.
-¿Qué?
-¡Que qué te pasa! – dije subiendo el tono de la voz.
-¿Por qué preguntas eso?
-No sé, llevas unos días de lo más extraño.
-No estoy extraño, soy así – dijo. En ese preciso instante, comenzó a nevar más y más fuerte, hasta que apenas se veía el camino.
-¡PARA! – le supliqué a Jeremy, quién seguí conduciendo-
-Si paro aquí, podemos morir congelados esperando a que acabe la tormenta.
-¡Y si no paras podemos morir estrellados!
Jeremy no paró siguió conduciendo. El limpiaparabrisas hacía el esfuerzo en vano de apartar la nieve de la luna del coche, a través de la cual no se veía nada.
De repente sentí un fuerte golpe y noté como frenamos de repente. El airbag salió salvándome de un golpe aún más fuerte…y pude notar como mi cuerpo dejaba de responder y mis ojos se cerraban…
domingo, 25 de diciembre de 2011
Atada
Me siento atada. Atada en un lugar en el que no quiero estar. Con personas que la mayoría del tiempo no quiero ni ver...necesito escapar. Sí, escapar e irme a un lugar en el que nadie me conozca, donde nadie sepa nada sobre mi. Donde poder decir todo lo que tengo guardado en mi interior sin recibir a cambio miradas hostiles. Donde poder ser yo misma, sin que me juzguen...una lástima que ese lugar no sea real...y aunque lo fuera, seguiría sin poder ir, como he dicho me siento atada...
lunes, 12 de diciembre de 2011
A quien le interese
Para los que estáis siguiendo la historia de Rose (si es que hay alguien, claro) quiero pedir disculpas por no haber subido ningún capítulo en estos días, lo siento, en cuanto mi inspiración vuelva de estas vacaciones que se está tomando seguiré. Muchas gracias. Os dejo un temazo :D
miércoles, 7 de diciembre de 2011
martes, 29 de noviembre de 2011
Se acerca la Navidad...
Pensar...que dentro de unas semanas las calles comenzarán a alumbrarse con los colores de las bombillas de Navidad...Que todo comenzará a colorearse de blanco, verde y rojo, mientras distintos tipos de Santa Claus llenan los escaparates y los balcones...Que pronto no pararan de sonar los villancicos, la gente inundará las calles...Comienza la época de "amor y paz" que muchos esperamos con ansias...los niños por los regalos; los adultos por las vacaciones, los padres por ver a sus hijos, los hijos por ver a sus padres, reuniones de seres queridos...
También es la época en la que todos nos acordamos de los que ya no están..porque son las personas con las que nos gustaría pasar estas fechas tan mágicas...
Escribo esto solo para desearte feliz navidad, sí con adelanto, cuanto antes nos inunde la felicidad de la navidad..mejor..¿no? :)
También es la época en la que todos nos acordamos de los que ya no están..porque son las personas con las que nos gustaría pasar estas fechas tan mágicas...
Escribo esto solo para desearte feliz navidad, sí con adelanto, cuanto antes nos inunde la felicidad de la navidad..mejor..¿no? :)
R. 10. North Town
Justo después de que dijera aquello, miré hacia el lado y vi un cartel en el que ponía: North Town, 1200 habitantes. Todo el pueblo estaba nevado, y las calles estaban desérticas.
Aparcamos enfrente de una tienda de ultramarinos que había al final de la calle; bajé del coche y de repente el frío aire de invierno empezó a recorrerme el cuerpo…aquel frío me recordaba mucho a la noche que huí de mi casa…
-¿Vamos? – dijo Jeremy interrumpiendo mis pensamientos.
- Ehm...sí – farfullé.
Cruzamos y entramos en la tienda. Era bastante más grande de lo que parecía fuera, tenía 5 calles llenas de productos y, justo al lado de la entrada, un mostrador, con una anciana detrás de él. Era bajita, demacrada, descolorida, aun así, estaba sonriendo y se la veía muy amable.
Jeremy cogió un carro y me condujo a la primera calle de la tienda, sacó una lista y comenzó a coger las cosas de las estanterías.
Cuando salimos seguía haciendo mucho frío, cruzamos la calle y cuando estábamos guardando la compra, Jeremy propuso dar una vuelta.
Entramos por una de las bocacalles, la que parecía ser más ancha. La ciudad seguía desértica.
-¿Dónde están las personas?
-¿Qué?- dijo Jeremy mirándome extrañado.
-Las personas, la gente, no hay nadie.
-Ah…bueno en North Town por estas fechas no suele haber nadie, es una aldea muy pequeña, con muy pocos habitantes; y la mayoría van a las ciudades por navidad. Además, con este frío…¿a quién esperas ver?
-Tienes razón…oye ¿volvemos ya?
-¿Ya? ¿No te gusta mucho esta aldea no? Ahora vamos, primero quiero enseñarte algo – dijo mientras me cogía de la mano y me llevaba hacia un pequeño parque.
Estaba vacío, como el resto del pueblo y era pequeño, pero tenía cierto encanto. Estaba todo cubierto por un fino manto blanco, solo con mirarlo, me hizo olvidar por un momento todo lo que había dejado atrás…era precioso.
-¿Te gusta?
-Me encanta- dije asombrada mientras sonreía.
viernes, 25 de noviembre de 2011
November Rain
Don't ya think that you need somebody...
Don't ya think that you need someone...
Everybody needs somebody...
You're not the only one...
You're not the only one...
Don't ya think that you need someone...
Everybody needs somebody...
You're not the only one...
You're not the only one...
miércoles, 23 de noviembre de 2011
R. 9. Jeremy
Salí de la casa y me monté en una vieja furgoneta azul grisáceo que había aparcada justo al lado de la casa. Jeremy había ido a la parte de atrás de la casa pero volvió enseguida, se sentó en el asiento del conductor, encendió el motor y nos pusimos en marcha.
Fue una situación muy incómoda; a pesar de haber sido él el que me recogió en el bosque, había tenido un comportamiento un tanto borde conmigo, así que no sabía que decir.
-¿Vamos a Glasgow? – dije intentando romper el hielo.
-¿Qué?
-Glasgow, es la ciudad más cercana, ¿no?
-No, bueno sí, pero no es allí a donde nos dirigimos.
-¿Entonces?
-Vamos a North Town, es una pequeña aldea que hay a una hora de mi casa.
-¿Una aldea? Pero…
-Mis padres llaman a todo que tenga más de una casa ciudad – mencionó mientras reía-. Y bueno Rose, cuéntame algo sobre ti – en ese instante la cabeza comenzó a darme vueltas.
-¿So..sobre mí?
-Sí, bueno edad, hobbies…esas cosas.
-Ahh – murmuré aliviada - Pues me llamo Rose Gómez, tengo 18 años y me encanta la fotografía, leer…
-Un momento, ¿has dicho Gómez? – interrumpió.
-Sí, mi padre era español, se mudó a Escocia, donde conoció a mi madre, se enamoraron, se casaron etc etc. ¿Y tú qué? Empiezas a preguntarme sobre mi vida sin saber yo nada de la tuya – dije centrando mi mirada en sus ojos azules.
-Pues, me llamo Jeremy Raven, tengo 18 años...y…bueno, me encargo de cuidar de mi hermana y mi madre así que no tengo mucho tiempo para hobbies.
-Oh, lo siento.
-No importa, de verdad – murmuró- mira, ya hemos llegado.
martes, 22 de noviembre de 2011
R. 8. El sueño
Decidí acostarme, la verdad, no sé para qué me vestí para volver a la cama…Subí las escaleras y me encontré en la habitación. Me metí en la cama sin cambiarme. Me habría levantado hace unas 3 horas, no me iba a dormir, pero igualmente intenté hacer un esfuerzo, y para mi sorpresa, fui notando como poco a poco mis ojos se cerraban…
De repente, me encontraba sola, metida en una habitación totalmente blanca. Veía borroso, no sabía lo que me pasaba…Me encontraba sentada con las piernas cruzadas en una esquina del frío suelo blanco, pude ver mis pies descalzos a través de mi pelo que estaba despeinado sobre mi cara. De pronto, alguien abre la puerta…y...de nuevo estaba tumbada en la cama de la familia Raven. Ya había amanecido, así que me levanté, me peiné y bajé abajo intentando pensar lo menos posible en aquel sueño tan extraño.
Abajo ya me estaba esperando Jeremy esbozando una sonrisa. Parecía de mucho mejor humor que la noche anterior.
-Toma-me dijo ofreciéndome un tazón de leche con cereales que devoré en dos segundos- nos pondremos en marcha en cuanto estés lista.
-Ya-dije tragando los cereales que aún quedaban en mi boca.
Jeremy volvió a sonreír, me dio una chaqueta y salió por la puerta haciendo un gesto para que lo siguiera.
Monólogo Lady MacBeth
¿Cuál fue la bestia que te hizo proponerme empresa como esta?
Eras un hombre cuando te atrevías
y más hombre serías, mucho más,
si fueses aún más de lo que eras. Ni tiempo ni lugar
eran propicios, sin embargo tú querías crearlos.
Y ahora que se presentan ellos mismos, su oportunidad
abatido te deja. Mi leche yo la he dado y sé cuán tierno
es amar al ser que se amamanta;
pues bien, en ese instante en que te mira sonriendo
habría arrancado mi pezón de sus blandas encías
y machacado su cabeza si lo hubiese jurado
como juraste tú.
miércoles, 16 de noviembre de 2011
R. 7. "Home"
Después de comer Matt me dijo que podía subir y ducharme, que usara una de sus toallas, Emily insistió en que me prestaba algo de ropa mientras lavaba la mía; y tras intentar negarme inútilmente, me convencieron. Subí aquellas estrechas escaleras y enseguida pude encontrar el cuarto de baño. Me desnudé, entré en la ducha y al sentir el agua caliente sobre mi piel una serie de pensamientos empezaron a recorrer mi mente…todo aquello que había visto...hace tan solo un día...había visto cosas que deseaba no volver a ver en mi vida...
Llamaron a la puerta, asomé la cabeza a través de las cortinas de la ducha y pude ver una pequeña cabellera rubia asomando la cabeza.
-Me..me preguntaba si habías terminado…quería lavarme los dientes.
-Si-dije mientras salía de la ducha y me envolvía en la toalla.
Salí del cuarto de baño y me dirigí a la habitación de invitados. La ausencia de muebles y decoración en la casa, y la escasez de la cena, me hizo pensar que la familia Raven no tenía mucho dinero, pero aun así su casa era lo más parecido a un hogar que había tenido...mi estancia apenas había durado un día y ya me sentía cómoda, mucho mejor que en mi casa… Tenía que agradecérselo de alguna manera.
Me puse unos vaqueros rajados, una camiseta y una chupa de cuero, y por supuesto, mis converse, me daba igual que estuvieran mojadas...no era nada sin esas zapatillas. Bajé las esclaeras y me volvía encontrar con toda la familia. Matt estaba fregando los platos mientras Jeremy y su madre estaban sentados frente a la hoguera.
-¿Qué puedo hacer para ayudar? – dije lo suficiente alto para que todas las miradas se centraran en mí- me habéis dado cobijo, comida, ropa…necesito agradecérselo de alguna manera.
-Puedes venir conmigo a la ciudad a comprar- dijo Jeremy levantándose del lado de su madre mientras esta le hacía gestos para que se callara.
-Está bien, ¿Cuándo salimos?
-Mañana por la mañana temprano, te recomendaría que te acostaras pronto- dijo
¿Acostaras pronto? ¿Pero que hora era? Si me acababa de levantar...en ese mismo instante el reloj del salón sonó marcando las 12 campanadas que indicaban que el día de navidad había terminado...
¿Acostaras pronto? ¿Pero que hora era? Si me acababa de levantar...en ese mismo instante el reloj del salón sonó marcando las 12 campanadas que indicaban que el día de navidad había terminado...
martes, 15 de noviembre de 2011
R. 6. A beautiful lie
Do you want to be different?
Try to let go of the truth
Fue una sensación bastante incómoda. Me encontraba comiendo del plato de una familia que no conocía de nada, todo porque…en mi casa...había olvidado por completo que estaba allí porque estaba huyendo…huyendo de algo terrible que habían visto mis ojos…
-Bueno- dijo el hijo- ¿por qué estabas tirada en el bosque tu sola?
-¡Jeremy!- le interrumpió la madre.
-¡¿Qué?! Me la encuentro en el bosque, la acogemos aquí en casa el día de Navidad como otra de la familia…creo que tenemos derecho a saber el porqué, ¿no?
Tenía razón, yo me sentía rodeada de desconocidos, pero la desconocida en esa casa era yo…pero…no podía contarles la verdad, tenía que pensar en algo rápido.
-No digas nada sino quieres, muchacha-dijo la madre.
-Rose, me llamo Rose- espeté- y tiene razón, soy una extraña y tenéis derecho a saber con quien compartís vuestra comida. La verdad es que… mi familia y yo vivíamos en mitad del bosque, y se incendió, yo conseguí huir, pero no mi familia- mientras mis labios pronunciaba aquella mentira podía notar la mirada atónita de aquella familia.
-Lo…lo siento – murmuró Jeremy- no sabía que…
- No pasa nada- le interrumpí- como he dicho, tenéis derecho a saber con quién compartís vuestra comida. Por cierto, esta sopa está buenísima señora…
-Raven, Emlily Raven, pero la sopa la ha hecho mi marido, Matthew. Esta es mi hija, Lucy y bueno, Jeremy, el que te encontró- al oír su nombre, pude notar como este último se sonrojaba.
-Raven, Emlily Raven, pero la sopa la ha hecho mi marido, Matthew. Esta es mi hija, Lucy y bueno, Jeremy, el que te encontró- al oír su nombre, pude notar como este último se sonrojaba.
-Ah, esto…está buenísima señor Raven.
-Por favor llámame Matt- dijo mostrando una amplia sonrisa.
lunes, 14 de noviembre de 2011
R. 5. Cena de Navidad
No quería bajar, pero mi estómago rugía, así que me puse en pie y decidí bajar. Las escaleras estaban justo al lado de la puerta de la habitación en la que me encontraba. Eran estrechas, las bajé y enseguida me encontré en el salón donde de repente fui el centro de atención. Reconocí al hombre mayor que había subido cuando desperté presidiendo la mesa; a su izquierda, una niña pequeña me miraba con unos grandes ojos azul cielo mientras mostraba una amplia sonrisa; enfrente de ella, el que parecía ser su hermano, también tenía los ojos azules, pero enseguida los bajó y se centró en su plato de sopa. De espaldas a mi estaba una mujer en una silla de ruedas, rubia como su hija, que levantó el brazo señalando la silla que estaba a su lado. Me apresuré a sentarme y delante de mí me encontré un plato de sopa como el del resto de la familia. No dije nada, ni nadie de la familia hizo ademán de comenzar una conversación así que me centré en el plato de sopa.
Extraña
-La verdad, no me reconozco.
Me he convertido en una de las cosas que siempre evité...nunca esperé, nunca quise estar así...y ahora...ni si quiera me reconozco a mi misma.
¿Que siento? Exactamente...ni si quiera yo lo sé...tristeza, agobio, impotencia, rabia, desprecio....incluso hambre, sí hambre.
Gracias a mi, ahora todo es distinto...y así se quedará...soy idiota...sí, como dijo un gran sabio, el que no arriesga no gana...pero tampoco pierde...ni se siente así.
Por mucho que lo niegue, preferiría mi vida de antes, volver atrás, volver a vivir esos momentos...sí hablo de esos mismos que consiguieron mantenerme feliz en los momentos más duros...no como ahora, que cualquier cosa, una canción, un objeto, un recuerdo...todo...todo hace que mis ojos comiencen a inundarse de lágrimas...
Me he convertido en una de las cosas que siempre evité...nunca esperé, nunca quise estar así...y ahora...ni si quiera me reconozco a mi misma.
¿Que siento? Exactamente...ni si quiera yo lo sé...tristeza, agobio, impotencia, rabia, desprecio....incluso hambre, sí hambre.
Gracias a mi, ahora todo es distinto...y así se quedará...soy idiota...sí, como dijo un gran sabio, el que no arriesga no gana...pero tampoco pierde...ni se siente así.
Por mucho que lo niegue, preferiría mi vida de antes, volver atrás, volver a vivir esos momentos...sí hablo de esos mismos que consiguieron mantenerme feliz en los momentos más duros...no como ahora, que cualquier cosa, una canción, un objeto, un recuerdo...todo...todo hace que mis ojos comiencen a inundarse de lágrimas...
R. 4. En mitad de la nada
Abrí los ojos al cabo de lo que a mi me parecieron unos segundos; pero, para mi desconcierto, no me encontraba en el bosque, sino acostada en una cama, junto a una estufa. Me sentía débil, agotada, pero conseguí incorporarme.
La habitación era pequeña, pero acogedora y calentita. No había nadie más. Me levanté, y noté que mi ropa ya estaba seca…De repente se abrió la puerta y apareció un hombre mayor, de pelo oscuro y ojos profundos. -Vaya, por fin te has despertado- dijo-mi hijo te encontró tumbada en el bosque, estabas congelada, inconsciente. No sabía que decir, ¿una persona a la que no había visto en mi vida me había recogido del bosque? No lo entendía...¿por qué? ¿estuve a punto de morir de frío hace un rato?...¿podía fiarme de ellos?
-No te preocupes, no te vamos a hacerte nada- dijo el hombre entre risas, era como si me hubiera leído el pensamiento.
-¿Ee..estamos en una ciudad? – murmuré.
-¿Ciudad? No, no…nosotros no vivimos en la ciudad, no nos gusta el ruido. Además mi mujer está enferma y la vida en el campo es mucho más sana.
-¿Entonces estamos en mitad de la nada?
-Más o menos- dijo mientras salía por la puerta- ah, por cierto si te encuentras mejor baja, es navidad y eres nuestra invitada de honor.
Y se fue dejando ver su amplia sonrisa.
domingo, 13 de noviembre de 2011
Smile...
Cause everyones got troubles,
Thats the way the story goes....
Thats the way the story goes....
no llores...sonríe...nunca sabes quién se puede enamorar de tu sonrisa
Acurrucada contra la pared luchando contra sus sentimientos mientras de sus ojos brotaban lágrimas, un muchacho se aproximó a su encuentro. Este se agachó y le preguntó:
- Oye, ¿por qué lloras? Tus ojos son demasiado bonitos para que esas lágrimas los oculten.
- El mundo es demasiado grande – dijo ella mostrando su rostro.
- No llores porque el mundo es demasiado grande…alégrate porque así tenemos más extensión para recorrer juntos.
No sin ti...
are you afraid of being alone?
cause I am...I'm lost without you...
Sentía como las estrellas brillaban más esa noche, como si la luna hubiera decidido hacerse más grande en ese instante…Y allí estabas tú, delante de mí, temblando, intentando decir algo…’’¿Cruzamos?” dijiste muy bajito. Solo asentí, no podía hacer otra cosa.
De repente un haz de luz pasó delante de mí, y si más, aparecí tumbada, tumbada en mitad de la carretera; pero tú no estabas a mi lado. Con las pocas fuerzas que tenía, intenté incorporarme…y te vi, allí estabas, bañado en sangre, con el rostro perdido…
Intenté gritar pero me dolía demasiado, volví a tumbarme y me arrastré hacia ti…conseguí llegar hasta tu oído y con mi úlitmo aliento te susurré: llévame contigo…
sábado, 12 de noviembre de 2011
R. 3. Frío
Me desperté congelada, aún no había amanecido, pero sabía que sino me movía moriría de frío allí mismo. Salí del tronco y empecé a andar.
“Joder, que frío” pensé. A pesar de que había amanecido, estaba nevando y apenas llevaba ropa de abrigo encima, además estaba húmeda. Tras más de una hora de camino comencé a sentirme débil para seguir andando, me desvanecí en la fría nieve, mis párpados empezaron a cerrarse y pude notar como mi cuerpo dejaba de responder poco a poco…las piernas…los brazos…todo…hasta que caí en un profundo sueño.
miércoles, 9 de noviembre de 2011
R. 2. "Navidad"
Seguí corriendo durante un rato, pero estaba demasiado cansada...ya estaba bastante lejos. Me paré a observar el paisaje...estaba sola, en mitad de un bosque, en la noche del 24 de diciem...oh, no faltaban tan solo unos minutos para navidad...y no tenía a donde ir..."si tan solo..." unos pensamientos felices empezaron a pasar por mi mente...mis padres, mi hermano, mis amigos.... y pude notar como mis ojos se humedecían y una lágrima empezaba a bajar por mi mejilla. Rápidamente, me sequé las lágrimas y me puse a andar, tenía que encontrar cobijo en alguna parte.
Encontré un tronco caído; estaba sucio, olía fatal, pero, al menos, se estaba caliente; así que decidí esperar allí hasta que amaneciera. Miré el reloj...las 0:00..."feliz navidad, Rose" me dije.
Encontré un tronco caído; estaba sucio, olía fatal, pero, al menos, se estaba caliente; así que decidí esperar allí hasta que amaneciera. Miré el reloj...las 0:00..."feliz navidad, Rose" me dije.
R. 1. Desesperación, impotencia
Estaba harta....necesitaba salir de allí...podía sentir sus voces cada vez más fuertes a través de los gruesos muros...podía sentir como, poco a poco cada momento, cada sonrisa, se desvanecía..se perdía como...BAM...un ruido interrumpió mis pensamientos...quise salir, saber que había pasado; pero una una voz interior me aconsejaba que huyera...y eso hice. Abrí la ventana y mis huesos se congelaron con el frío aire de diciembre...salté, tuve suerte y caí sobre unos arbustos y empecé a correr. Miré hacía atrás, y pude ver mi habitación...mis fotos con mis amigos, mis pósters, mis libros...¿algún día recuperaría todo aquello?¿Volvería mi vida a ser normal? Ahora mismo no podía pensar en ello...tenía que correr, correr lo más rápido que pudiera, no hablar con nadie sobre lo que pasó esa noche...nunca...
...
Si alguna vez a alguien le da por leer esto...quiero dejar claro el porqué de este blog. La verdad es que me he pasado todo el verano escribiendo pensamientos, historias y etc...y me gustaría que alguien las leyera...a quien le interese, claro. Este no es mi primer blog...no recuerdo nada del otro, bueno, sí que lo abandoné con 4 entradas...sinceramente espero que a este no le pase lo mismo. También tengo la costumbre de empezar a escribir historias y dejarlas sin acabar...así que, si estás leyendo esto, muchas gracias. Ya iré subiendo cosas poco a poco :).
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